sábado, 11 de abril de 2009

INTERESANTE


En Google aparecen 24000 referencias a esta Profesora, algo debe
haber, vale la pena revisar. Una historia real
La historia de la profesora Jane Plant , geoquímica y jefa científica
del British Geological Survey -una prestigiosa institución pública
británica que se dedica a la investigación en materia de Geología-,
puede constituir un significativo ejemplo para muchas mujeres ya
que ha sobrevivido a 5 tumores mamarios y a las prácticas médicas
convencionales para tratar su cáncer.

Y lo ha hecho, según afirma ella misma, de una forma muy sencilla:
eliminando todos los lácteos de su dieta.

Su historia es parecida a la de otras muchas mujeres. Sintió el
mismo pánico cuando le diagnosticaron cáncer de mama y confiada en el
buen saber y hacer de los oncólogos se sometió a una mastectomía y a la
irradiación de sus ovarios porque le dijeron que así se provocaba la
menopausia, se suprimía la producción de estrógenos y se podría curar
el cáncer.
Pero todo resultó falso. De hecho el cáncer se le reprodujo hasta 4
veces.
'Sufrí la amputación de una mama, me sometieron a radioterapia y a
una quimioterapia muy dolorosa. Me vieron los especialistas más
eminentes de mi país pero en mi fuero interno
estaba segura de que me estaba enfrentando a la muerte. Y estuve a
punto de tirar la toalla',
cuenta la profesora Plant en su libro Your life in your hands (Tu vida
en tus manos) en el que relata su propia experiencia y explica cómo llegó
a la idea que ha salvado su vida:

'A raíz de un viaje de mi marido a China -cuenta en su obra-
empecé a pensar en que mi enfermedad era virtualmente inexistente en
dicho país. De hecho sólo una de cada 10.000 mujeres
muere de cáncer de mama en China mientras que sólo en el Reino Unido las cifras oficiales hablan de una de cada 12. Entonces mi marido -quien también es
científico- y yo misma, empezamos a investigar sobre la forma de vida y
alimentación de los orientales hasta que llegamos a la idea que me salvó la vida: las mujeres chinas no enfermaban de cáncer de mama ni los
hombres desarrollaban tumores prostáticos porque son incapaces de
tolerar la leche y, por tanto,no la toman.

Es más, supimos que los chinos son incapaces de
comprender la preocupación occidental por tomar leche de vaca. Ellos nunca
la utilizan ¡y menos para amamantar a sus bebés!
Y si te paras a pensarlo no puede ser un simple casualidad que
más del 70% de la población mundial haya sido incapaz de digerir la
lactosa.

Hoy lo que creo es que la naturaleza intenta
avisamos a tiempo de que estamos comiendo un alimento equivocado'.
Cuando Jane Plant se planteó todo esto se estaba tratando con
quimioterapia su quinto tumor mamario. Y fue entonces cuando
decidió suprimir por completo la ingesta de lácteos, incluidos todos
los alimentos que contienen algo de leche: Sopas,
galletas, pasteles, margarinas, etc. ¿Y qué sucedió?
'En sólo unos días -recoge en su libro- el tumor empezó a encogerse.
Dos semanas después de mi segunda sesión de quimioterapia y una semana
después de haber suprimido la leche y sus
derivados, el tumor empezó a picarme.
Luego se ablandó y comenzó a menguar. Unas seis
semanas después había desaparecido.
De hecho mi oncólogo del Charing Cross Hospital de Londres no pudo
reprimir exclamar un maravillado '¡No lo encuentro!' cuando
examinó la zona donde había estado el bulto.
Por lo visto no esperaba que
alguien con un cáncer tan avanzado -ya había invadido mi sistema
linfático - pudiera sobrevivir.Afortunadamente aquel oncólogo logró superar su
escepticismo
inicial y en la actualidad recomienda una dieta sin lácteos a sus
pacientes.Convencida de que dejar de tomar lácteos
era lo que le había salvado la vida, Jane Plant decidió plasmar sus
conocimientos y su experiencia en el libro antes mencionado. Y de
inmediato más de 60 mujeres aquejadas de cáncer de mama se pusieron en
contacto con ella para pedirle consejo. Sus tumores también
desaparecieron. 'Aunque no fue fácil aceptar que una sustancia
tan 'natural' como la leche pudiera tener tales repercusiones para
la salud -explica Plant - ahora no me cabe duda de que la relación entre los productos lácteos y el cáncer de mama es similar a la que
existe entre el tabaco y el cáncer de pulmón. Pero no sólo eso porque, por ejemplo, ya en 1989 el doctor Daniel Cramer
de la Universidad de Harvard- determinó que estos productos están
implicados en la aparición del cáncer de ovarios. Y los datos sobre el
cáncer de próstata conducen a conclusiones similares. La
propia Organización Mundial de la Salud (OMS) afirma que el número de
hombres que padecen este cáncer en China es de 0,5 por cada 10.000
mientras que en el Reino Unidlo la cifra es 70 veces mayor. La clave está pues,
sin duda, en el consumo de lácteos'. Para la profesora Plant la leche de vaca es un gran alimento...¡pero sólo para los terneros! Y afirma convencida que la
naturaleza no la ha destinado a ser consumida
por ninguna otra especie.'De hecho estoy convencida -concluye- de que salvé
mi vida por dejar de consumir leche de vaca.
Sólo deseo que mi experiencia puede servir a
más mujeres y hombres que, sin saberlo, pueden estar enfermos a causa
de los lácteos que consumen'.
En su libro, además de detalles de su propia experiencia e
interesantes datos sobre sus investigaciones acerca de los efectos
de la leche de vaca sobre nuestra salud, se recogen una serie de
recomendaciones nutricionales que se resumen en
alimentarse básicamente de leche de soja, té de hierbas,
semillas de sésamo, tofú, nueces, mucha fruta y
verduras frescas.

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