miércoles, 25 de febrero de 2009

TU TIEMPO


TU TIEMPO... MI TIEMPO Cuenta la leyenda sobre los deseos de Alejandro Magno para su funeral... 1 - Que su ataúd fuese llevado en hombros y transportado por los mejores Médicos de la época.

2 - Que los tesoros que había conquistado (plata, oro, piedras preciosas), fueran esparcidos por el camino hasta su tumba, y...

3 - Que sus manos quedaran balanceándose en el aire, fuera del ataúd, y a la vista de todos. Uno de sus generales, asombrado por tan insólitos deseos, le preguntó a Alejandro cuáles eran sus razones. Alejandro le explicó: 1 - Quiero que los más eminentes médicos carguen mi ataúd para así mostrar que ellos NO tienen, ante la muerte, el poder de curar.

2 - Quiero que el suelo sea cubierto por mis tesoros para que todos puedan ver que los bienes materiales aquí conquistados, aquí permanecen.

3 - Quiero que mis manos se balanceen al viento, para que las personas puedan ver que vinimos con las manos vacías, y con las manos vacías partimos, cuando se nos termina el más valioso tesoro que es el tiempo. Agregó: el tiempo es el tesoro más valioso que tenemos porque es limitado.
Podemos producir más dinero, pero no más tiempo.
Al morir nada material te llevas, te llevaras las buenas acciones que supiste realizar.
Cuando le dedicamos tiempo a una persona, le estamos entregando una porción de nuestra vida. El mejor regalo que le puedes dar a alguien, es tu TIEMPO ...pero no para crear un apego hacia ella, sino para crecer juntos...comparte, ama ...pero ante todo respeta su libertad tanto como la tuya.

martes, 24 de febrero de 2009

DIOS ES AZUCAR


Un cierto día, la profesora,queriendo saber si todos habían estudiado la lección solicitada, preguntó a los niños quién sabría explicar quién es Dios?Uno de los niños levantó el brazo y dijo:Dios es nuestro Padre,Él hizo la tierra, el mar y todo lo que está en ella;nos hizo como hijos de Él.La profesora queriendo buscar más respuestas fue más lejos.

¿Cómo saben que Dios existe si nunca lo han visto?
La sala quedó toda en silencio.
Pedro, un niño muy tímido, alzó la mano y dijo:
Mi madre me dijo que Dios es como el azúcar en mi leche
que ella hace todas las mañanas.Yo no veo el azúcar que está dentro de la taza en el medio de la leche,pero si ella me la saca, queda sin sabor.
Dios existe y está siempre en medio de nosotros, sólo que no lo
vemos.Pero si Él sale de cerca, nuestra vida queda sin sabor.
La profesora sonrió y dijo:Muy bien Pedro, yo les enseñé muchas cosas,pero tú me enseñaste algo más profundo que todo lo que yo ya sabía.
Yo ahora sé que Dios es nuestra azúcar y que está todos los días endulzando nuestras vidas.Le dio un beso y salió sorprendida
con la respuesta de aquel niño.La sabiduría no está en el conocimiento,pues teorías existen muchas,pero dulzura como la de Dios no existe todavía ni en las mejores azúcares.
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